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jueves, 17 de enero de 2013

A lomos de Kanela las cosas cambian de color

Desde que uso la silla de ruedas para desplazarme por la calle, estar en el instituto, reuniones… hay veces que tengo la impresión de ser invisible a ojos de los demás. Como si los de a pie fijaran su mirada al frente y cuando se cruzan contigo no son capaces de bajarla.

Cuando estoy rodeada de mucha gente tengo una sensación de impotencia…, como si no tuviera el control de nada y lo único que veo son culos, como si me fueran a dar un empujón y la silla volcara, una necesidad de tenerlo todo controlado… Bueno, la verdad es que lo de querer tenerlo todo controlado, me ha pasado desde siempre y el querer hacerlo yo, a mi manera. Soy así y el 
hecho de ser tan controladora, desespera a los que tengo alrededor (en especial a mi madre, que es la que pasa más horas conmigo) 


Pero cuando monto a Kanela, una linda yegua rubia, todos esos miedos se van. Una sensación de libertad increíble. Como si sobre ella pudiera ir a cualquier sitio y se que no me voy a caer… Me siento tan alta, tan segura, tan grande… tan VIVA! 


Hace unos meses que vi a Kanela por primera vez. A mí siempre me ha llamado la atención eso de subirme a un caballo, y desde que me enteré que había una asociación ACAVALL dedicada a la terapia asistida con animales, no lo pensé dos veces y me puse en contacto con ellos. Antes de esto me habían comentado dos hermanos de Barcelona, que también padecen AF, que hacían este tipo de terapia y se encontraban muy bien e iban encantados. Con más motivo, insistí.

Conocí a unas chicas encantadoras que me lo pusieron muy fácil y, desde ese día, están conmigo en la terapia: la guía del caballo, un voluntari@ y Sara, la fisio.

Pero ese primer y esperado día, nada fue como había imaginado durante tanto tiempo… Unos ojos negros que te miraban fijamente, como cuatro nuestros, unas orejas tan grandes, unos dientes… Y yo tan pequeña, sentada enfrente de ella, cara contra cara. Me puse de pie y rodeé todo su lomo con mis brazos, apoyándome en ella. Primer contacto. Me gustó esa sensación. Pero ella se movió y yo me caí. El susto se convirtió en miedo. ¡Qué mal lo pasé! Ese día, ni las chicas, ni mi madre esperaban que volvería.

Pero llegué a casa y dije: <Esto no puede ser, es lo que yo quería y ahora por una tontería no voy a renunciar a esta experiencia… La semana que viene iré y seré yo más grande que Kanela> Me lo puse como un reto. Y así lo hice: la acaricié, la cepillé y monté; más feliz y orgullosa… :)

Empecé la terapia en septiembre y si por aquel entonces alguien se hubiera imaginado hasta donde llegaríamos Kanela y yo. La evolución en terapia es más que evidente y cada día voy más contenta e ilusionada.
                                     

Recomiendo a todo el que padezca algún tipo de discapacidad física o psíquica, esta terapia ecuestre. Se compaginan el trabajo y el disfrute :)


La motivación es lo que te hace empezar.
El hábito es lo que te hace continuar.

(Jim Ryum)

9 comentarios:

  1. Con ese espíritu de superación, llegarás dónde quieras!. Aunque sí lo piensas bien... ya has llegado, estás aquí y ahora disfrutando profundamente de la vida. Bravo Belén. No tengo el gusto de conocerte pero te mando un fuerte abrazo y te doy las gracias por compartir tu preciosa experiencia.

    Sevi.

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  2. Precioso Belén....te entiendo tanto....y el equipo de acavall es increíble.....muy buenas personas y unos grandes animales con más sentimientos que muchas personas.....todas tus sensaciones las resume mi frase preferida...ME MIRAS MUCHO ....PERO NO ME VES....mi.peque Irene te manda un besazo y yo otro...

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  3. Gracias Belen por tus palabras, has conseguido que muchos nos emocionemos al leerlo. Me gusta mucho tu blog, lo que escribes y como lo escribes.
    Te mando un abrazo.

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  4. Hola Belén, guapetona!
    Veo que sigues volando a la velocidad de las mariposas... y me alegro mucho.
    Pepe.

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  5. Todos los grandes guerreros han contado con un buen caballo para sus batallas. Seguro que Canela está encantada de acompañarte, y nosotros de seguirte en tu blog.
    Gracias por compartirlo.
    Un abrazo

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    1. Muchísimas gracias por vuestras palabras, me hace muy feliz que os haya gustado mi experiencia en ACAVALL, tanto como a mí ir cada sábado y luego contároslo.
      Gracias, de corazón
      Un abrazo

      PD: Quién ha puesto la frase de los guerreros?? Graciasssssss!!

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  6. Un abrazo, que te vaya bien

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  7. Belen, solo de leerte contagias optimismo y empuje!! Qué forma mas acertada de contarnos los ūtil y práctico de muchas terapias y de la vida....gracias por darnos la oportunidad de darnos cuenta de tantas cosas en tu blog. Un beso!!!!

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